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21-abr-2008

Lange Camau 17 en Hyeres

Buenos Aires y Hyéres (Francia) 21 de abril de 2008.- Aunque las condiciones mejoraron levemente desde la jornada de ayer, hoy siguió soplando fuerte frente a las costas de Hyéres (Francia). Esto hizo que se resintiera la performance del Equipo Olímpico de Clase Tornado.
Con vientos del Oeste de entre 10 y 15 nudos (de 19 y 28 km/h aprox.) que luego fueron rotando al Oeste-Sudoeste e incrementando su intensidad durante la tarde, y una marejada moderada, la dupla argentina que en este torneo prueba un nuevo juego de velas no encontró su elemento y clasificó en los puestos 21º y 17º, respectivamente, en las dos regatas corridas este lunes. De esta manera, por el momento quedan también en el 17º lugar de la clasificación general, con 63 puntos acumulados.
De esta manera y por ahora, la clasificación general de la Clase Tornado tuvo además importantes cambios en las primeras posiciones. Los españoles Fernando Echavarri y Antón Paz subieron del tercero al primer puesto, con 13 puntos. Desplazaron así a los holandeses Mitch Booth y Pim Nieuwenhuis al segundo lugar, con 19 unidades acumuladas. Y los australianos Darren Bundock y Glenn Ashby (actuales Campeones del Mundo en la categoría) subieron al tercero, con 20 puntos. Mientras que la tripulación belga compuesta por Carolyn Brouwer y Sebastien Godefroid cayeron vertiginosamente desde el tercero al sexto lugar. (Ver Tabla de Posiciones, abajo)
Aunque el pronóstico meteorológico anuncia para mañana una leve mejoría de las condiciones y se prevé que el viento se establezca del Oeste, también se espera que aumente su intensidad hasta los 25 y 30 nudos (algo más de 46 a unos 55,5 km/h). Sin embargo, Santiago Lange y Camau Espínola se preparan física, mental y técnicamente para las condiciones que encontrarán en las canchas de regatas de Qingdao durante los próximos Juegos Olímpicos de Beijing 2008, dentro de cuatro meses.
Estudios meteorológicos y estadísticos demuestran que durante agosto en esa bahía de China se prevalecen ampliamente los vientos muy leves —de 4 a 6 nudos (poco más de 7 a algo más de 11 km/h)— con corrientes particularmente fuertes en el agua, lo cual complica drásticamente la navegación a vela y favorece a las tripulaciones más livianas y veloces.